La forma del mundo
La cosmología del Shanhaijing se basa en el principio de "cielo redondo, tierra cuadrada" (天圆地方). El cielo es una cúpula arriba. La Tierra es un cuadrado plano debajo. Las cuatro direcciones son absolutas: este, oeste, sur y norte son orientaciones fijas, no posiciones relativas. Lectura relacionada: Nüwa crea humanidad: esculpiendo personas de la Tierra Amarilla.
Este modelo está mal, pero no es estúpido. Describe con precisión la experiencia humana del mundo: el cielo parece una cúpula y la tierra parece plana. El modelo falla sólo en escalas a las que los observadores antiguos no podían acceder.
El eje mundial
En el centro del mundo se encuentra la montaña Kunlun (昆仑山), el eje mundi que conecta la tierra con el cielo. Kunlun es increíblemente alto, está rodeado de agua débil que no puede soportar ni siquiera una pluma y está custodiado por seres sobrenaturales.
Kunlun cumple la misma función que el Monte Olimpo en la mitología griega o Yggdrasil en la mitología nórdica: es el punto donde se cruzan el mundo humano y el mundo divino. Toda mitología importante necesita ese punto, porque cada cultura necesita explicar cómo interactúan los dioses y los humanos.
Los cuatro mares
El Shanhaijing describe cuatro mares que rodean la Tierra cuadrada: el Mar del Este, el Mar del Oeste, el Mar del Sur y el Mar del Norte. Más allá de los mares se encuentran las tierras de pueblos extranjeros y criaturas extrañas.
Esta geografía refleja la visión del mundo china de zonas concéntricas: China en el centro, rodeada de territorios cada vez más extranjeros y extraños. Cuanto más se aleja del centro, más extraño se vuelve el mundo.
Los cuerpos celestes
El Shanhaijing explica el sol y la luna a través de la mitología más que de la astronomía:
El sol sale del Valle del Sol (汤谷), donde diez soles se posan en una morera gigante llamada Fusang (扶桑). Cada día, un sol cruza el cielo en un carro tirado por dragones. El mito de Hou Yi derribando nueve soles explica por qué sólo aparece un sol a la vez.
La luna es el hogar de Chang'e (嫦娥), quien huyó a la luna después de robarle el elixir de la inmortalidad a su esposo Hou Yi. Vive allí con un conejo de jade (玉兔) que machaca medicina en un mortero.
El inframundo
Debajo de la tierra se encuentra el inframundo (地府, dìfǔ), un reino de los muertos gobernado por su propia burocracia. El inframundo no se describe en detalle en el Shanhaijing mismo, pero es parte del mismo marco cosmológico: un universo de tres capas con el cielo arriba, la tierra en el medio y el inframundo abajo.
El universo interconectado
El principio cosmológico más importante del Shanhaijing es la interconexión. El cielo, la tierra y el inframundo no son reinos separados: están conectados a través de montañas, ríos y caminos sobrenaturales. Los dioses descienden a la tierra. Los mortales ascienden al cielo. Los muertos viajan al inframundo y finalmente regresan mediante la reencarnación.
Esta interconexión significa que los acontecimientos en un ámbito afectan a los demás. Una sequía en la Tierra podría ser causada por un error burocrático en el cielo. Una plaga podría ser causada por espíritus inquietos en el inframundo. El universo es un sistema único y cada parte afecta a las demás.